La investigadora del Hospital General, Leticia Sánchez, estima que el 33 por ciento de todos los fallecimientos es por este padecimiento / Los cambios de estilo de vida, una de las causas
Los infartos al corazón y al cerebro ya cobran la vida del 33 por ciento de las mujeres que fallecen en México, y gran parte de estas víctimas son trabajadoras que descuidan los tres principales factores de riesgo cardiovascular: colesterol alto, tabaquismo e hipertensión, informó en entrevista, la doctora Leticia Sánchez Reyes, investigadora del Servicio de Cardiología del Hospital General, de la Secretaría de Salud.
Aunque no cuenta con una cifra oficial, la especialista afirmó que la práctica diaria le permite asegurar que en los últimos 20 años se ha incrementado notablemente el número de mujeres trabajadoras que llegan al Hospital General a causa de un infarto.
Dijo que muchos decesos de mujeres por problemas cardiacos se contabilizan como muerte por diabetes, por ser uno de los factores que predisponen una falla del corazón, pero aclaró que al menos 7 de cada 10 personas que mueren a consecuencia de la diabetes tuvieron como último mal una falla del corazón.
El 33 por ciento de muertes de mujeres por causas cardiovasculares es superior a todos los fallecimientos por cáncer de seno, cérvico-uterino y por complicaciones relacionadas con el embarazo y parto, añadió.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2008 murieron en México 538 mil 288 personas (hombres y mujeres). De ese conjunto, 238 mil 150 personas fallecidas eran mujeres. Entre esas víctimas fatales, 77 mil murieron por un problema cardiovascular, es decir, infarto al miocardio, infarto cerebral, derrame cerebral o alguno de los anteriores pero derivado de un deterioro por la diabetes.
“Es muy importante que transmitamos el mensaje a la población de que no estamos cuidando suficientemente bien el corazón de las mujeres, ni los médicos ni las propias pacientes”, subrayó Sánchez Reyes, quien tiene como especialidad médica la endocrinología y desde ese campo del conocimiento médico desarrolla investigación sobre los factores de riesgo que desembocan en infartos.
IDEAS ERRÓNEAS

La investigadora Leticia Sánchez dice que la diabetes es uno de los factores para sufrir un infarto / foto: Antimio Cruz
Uno de los problemas que estimulan el aumento de infartos entre mujeres, tanto las que trabajan como las que se dedican al hogar, es la transmisión de ideas erróneas entre generaciones. Por ejemplo, durante décadas los médicos pensaban que para prevenir infartos había que controlar el colesterol de los hombres con un tipo de medicamento llamado estatinas, y a las mujeres había que tratarlas con terapias de reemplazo hormonal.
La doctora Sánchez Reyes afirma que hoy se confirma que las mujeres también deben ser tratadas con estatinas, que son medicamentos que interrumpen la cadena de procesos que precede a la formación de colesterol excesivo.
También existe la creencia falsa que a las mujeres sólo les da infarto al corazón después de los 50 años. “Es falso. Incluso hay estudios que demuestran que entre los 25 y los 30 años de edad el 15 por ciento de las mujeres ya tiene lesiones serias en el interior de arterias, vasos y venas, conocidas como ateroesclerosis”, señaló.
La doctora dijo que este tipo de creencias que han durado muchos años ahora se combinan con cambios en el estilo de vida, como la necesidad de consumir comida rápida, el creciente consumo de tabaco y el elevado estrés e hipertensión. Esto se combina con la tendencia de las mujeres a no gastar en su salud, pues generalmente prefieren pagar un médico para sus hijos o su esposo y ellas retrasan su atención.
Asimismo, sostuvo que el estrés es uno de los factores de riesgo para padecer accidentes cardiovasculares, pues médicamente se genera una serie de sustancias para mantener en alerta al organismo. El estrés no es propiamente lo que mata, pero sí desencadena varios factores de riesgo que estaban al límite.
El estrés dificulta quedar embarazada
El estrés se presenta como una dificultad más para las mujeres que desean quedarse embarazadas, según un estudio que recomienda acudir a yoga, terapia, meditación y masajes para rebajar la tensión y el agobio.
El estudio publicado en Fertility and Sterility analizó a 274 mujeres de edades entre 18 y 40 años con intención de tener un bebé, durante seis ciclos menstruales, y reveló que las posibilidades de quedarse embarazadas de las más estresadas se redujeron un 12 por ciento.
Hasta ahora se sabía que la edad y el consumo de alcohol y tabaco eran factores que influían en la concepción, pero el estrés no se había tomado en cuenta, ya que es una variable difícil de evaluar.
Científicos del Departamento de Salud de EU y de la Universidad de Oxford, Reino Unido, descubrieron que los niveles de cortisol y las alfa-amilasa, dos de los componentes del estrés, estaban más presentes en las mujeres que tardaron más en quedarse embarazadas o no lo consiguieron. (Agencias)
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