Andrés Pascoe Rippey
Desde donde uno lo vea, ha sido un craso error. Tanto en el fondo como en la forma —aunque más en la forma— las declaraciones del cardenal Juan Sandoval fueron un verdadero balazo en el pie, uno que todo el Episcopado mexicano recibió gustosamente.
Andrés Pascoe Rippey
Ahora sí, francamente: no mames, Fidel. ¿Guerra nuclear? ¿Complot del “Imperio” para evitar que Andrés Manuel López Obrador tome la Presidencia? Me deja pasmado que Fidel, a estas alturas del partido, piense que a los gringos les importa quién gobierna México: sea quien sea, la relación sería exactamente igual por la simple razón de que no hay músculo para hacer nada distinto. ¿Qué estaría haciendo AMLO diferente a lo que hace Calderón? Quizá más ruido, quizá más escándalo, pero nada sustancial sería diferente.
Andrés Pascoe Rippey
Si bien el optimismo no es lo mío —nunca me sale natural—, sin duda hay momentos en los que vale la pena tratar de verle el lado bueno a las cosas, así sean francamente siniestras.
Andrés Pascoe Rippey
Winston Churchill dijo, poco después de la invasión de Normandía, que “este no es el fin. No es ni siquiera el principio del fin. Pero sí es, quizá, el fin del principio”. Así es como concibo mientras celebro —con insospechada algarabía— la prohibición de las corridas de toros en Cataluña a partir del 2012.
Andrés Pascoe Rippey
Hay algo endémicamente injusto en la forma en que funciona la cobertura de prensa. Algunos casos reciben una atención descontrolada y apasionan a las naciones —artificialmente, en mi opinión—, mientras que otros, igual de complejos o trágicos, son ignorados por completo.
Andrés Pascoe Rippey
Si bien todos aspiramos de forma rutinaria a salirnos con la nuestra y progresar, es imposible negar que nos persigue con frecuencia un fantasma cruel: el auto sabotaje. Nada inusual resulta que quienes tienen todo para ganar construyen, consciente o inconscientemente, el abismo de su propia derrota.
Andrés Pascoe Rippey
Cosa curiosa son los estados de ánimo nacionales, que durante el Mundial se hacen más visibles que nunca. Chile fue eliminado en octavos de final por Brasil, tres a cero. A pesar de que jugaron bien los chilenos, no lograron detener ni amenazar a la potencia brasileña. El arbitraje fue bueno y justo y el triunfo bien merecido.
Andrés Pascoe Rippey
Trotsky decía que la insurrección, como toda forma de arte, tiene sus reglas. Lo mismo aplica para el sabotaje. Sabotear algo o a alguien requiere de una cierta finura que va mucho más allá de arrancar un poste de luz o poner cianuro en el suministro de agua.
Andrés Pascoe Rippey
Ha muerto José Saramago. No tengo cómo explicarlo, pero me da tristeza. Y es que en estos tiempos duros que vive México, no puedo dejar de pensar en su novela Ensayo sobre la ceguera. Mitad reflexión sobre el orden social y mitad historia apocalíptica —de esas que me encantan—, el Ensayo… es un ejercicio narrativo fascinante y metafórico que nos dice mucho de nosotros mismos.