Lo esencial es invisible para los ojos…
Con los avances tecnológicos que experimentamos día a día, las maravillas arquitectónicas por donde nos movemos y habitamos o las complejas estructuras sociales de las que somos parte, no dejo de sorprenderme gratamente cuando, con un nombre o una frase, mi cerebro deja fluir una catarata de recuerdos que rememoro con alegría y nostalgia.
Ayer se cumplió un aniversario más del natalicio de Antoine de Saint-Exupéry, pionero de los vuelos postales internacionales pero reconocido mundialmente por su obra literaria.
