Día Internacional de la Mujer / El medicamento flibanserina, poco eficaz como antidepresivo, tiene un efecto paralelo: aumenta la libido de las mujeres/Se descubrió de manera accidental como la pastilla azul para los hombres
Un medicamento que fue diseñado como antidepresivo ha sorprendido a los científicos al demostrar que ayuda a resolver problemas de pérdida de deseo sexual entre mujeres pre-menopáusicas. Este trastorno afecta entre el nueve y 26 % de la población femenina, dependiendo de su edad, según datos presentados en Lyon, Francia, en el Congreso Europeo de Medicina Sexual.
Los resultados se han conseguido después de un largo camino que inició con pruebas de laboratorios en modelos animales y posteriormente, cuando se verificó que había suficiente seguridad, se probó en mil 946 mujeres. El medicamento, llamado flibanserina, aún no está a la venta pero ya se encuentra en las últimas etapas de investigación y verificación en Estados Unidos y Europa.
El descenso de libido o deseo sexual en edad aún reproductiva recibe el nombre de Desorden del Deseo Sexual Hipoactivo (HSDD por su sigla en inglés) y se caracteriza por la ausencia de fantasías o necesidad de tener encuentros íntimos, acompañado de estados de angustia, pérdida de autoestima y estrés.
A diferencia de la disfunción eréctil que padecen los hombres, en el caso de las mujeres la pérdida de libido involucra mucho más mecanismos que la irrigación de sangre en la zona genital; en el caso femenino participan de manera muy importante mecanismos neuronales.
Según cuatro estudios diferentes realizados en Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, todos ellos difundidos por la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), la flibanserina resultó ser un antidepresivo poco eficaz pero, en contraste, reveló como efecto paralelo aumentar la libido de las mujeres que lo tomaron.
Los estudios han sido realizados por las universidades de Carolina del Norte, Virgina y Ottawa, así como por el laboratorio farmacéutico alemán Boehringer Ingelheim. Este último es el dueño de la molécula y el primero en reportar el hallazgo.
El medicamento flibanserina fue descubierto de manera accidental, al igual que el famoso Viagra, cuyo nombre científico es Sildenafil. En el caso del Viagra se buscaba una molécula que ayudara a atender problemas cardiacos, en el caso del que algunos llaman “el viagra femenino”, se buscaba atender problemas de depresión.
Las investigaciones clínicas realizadas con voluntarias vigilaron a las pacientes durante periodos de 24 semanas. Primero se estudió a las pacientes durante cuatro semanas antes de comenzar el tratamiento y posteriormente se hicieron colectas de datos cada semana.
Los ensayos midieron los cambios con seis indicadores que las pacientes reportaban, los cuales incluían el número de encuentros sexuales satisfactorios, una puntuación diaria del deseo, aspectos del funcionamiento sexual femenino, funcionamiento sexual global, alteraciones sexuales y en concreto alteraciones de la libido y el deseo.
DOSIS
Los investigadores concluyeron que el tratamiento con 100 miligramos de flibanserina una vez al día mejora el número de encuentros sexuales, el deseo sexual, una reducción en el malestar asociado con la disfunción sexual y el funcionamiento sexual global.
Aunque estos estudios no se enfocan en la problemática de las mujeres posmenopáusicas y los cambios en su vida sexual, forman parte de una corriente de estudios que busca ayudar a que las mujeres tengan una vida sexual satisfactoria durante más años.
En noviembre de 2008 se presentó en México el estudio LISA, realizado por la Universidad de Pavia, Italia, que documentó mejoría en la elasticidad, humectación y elasticidad de los órganos sexuales de las mujeres mayores de 45 años que usaron dosis controladas de la hormona Tibolona, Esta también mostró beneficios para los huesos y sistema circulatorio femenino. De este modo se ha construido paulatinamente una batería de herramientas para auxiliar a la sexualidad de mujeres de diferentes edades.
Cambiar ideas sobre la menopausia: Deborah Legorreta
Un estudio realizado en Costa Rica, Panamá y México por la psicóloga mexicana Deborah Legorreta Peyton, de la Asociación Mexicana para Estudios del Climaterio, mostró que el mayor temor que afecta a las mujeres que han terminado su etapa reproductiva es quedar inmovilizada por alguna enfermedad y depender de personas que las pueden abandonar. A partir de estos estudios Legorreta impulsa una campaña para detectar tempranamente la osteoporosis y evitar fracturas inmovilizantes.
La investigadora, miembro de la Asociación Americana de Psicología y de la Asociación Española de Estudios de la Menopausia, explicó a Crónica que muchas mujeres, erróneamente, ven el fin de su etapa de fertilidad como si fuera el fin de la totalidad de su vida.
“En todos los niveles sociales y educativos hay el mayor temor es quedar inválida y dependiendo de otras personas”, explica la autora del libro La segunda adolescencia. Los cambios a partir de los cuarenta.
Las mujeres maduras pueden cambiar el modo como se ven a sí mismas cuando termina su etapa reproductiva si toman conciencia de que la menopausia no es sinónimo de envejecimiento sino de madurez. Empezar por los huesos es una buena acción. “Tiene que dejar de pensar que es mamá de todos y pensar en cuidarse a sí misma, porque los descuidos salen muy caros”.
La psicóloga recomienda a las mujeres cambiar algunas ideas equivocadas sobre la menopausia:
“Hay que eliminar la idea de que hay que revisarse la osteoporosis hasta que duele; que ya no hay nada que hacer cuando les diagnosticaron osteoporosis y que esto sólo le da a las muy viejitas. El mejor modo de que las mujeres tengan una vida plena después de los 40 años es la prevención”, concluye la doctora, consciente de que en México la esperanza de vida de las mujeres casi llega a los 80 años.
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El antidepresivo ayudará a mujeres menores de 40 años que han perdido el deseo sexual. / foto: Marco Rosales
trastornos de la menopausia
5 noviembre 2010 en 19:00
No cabe duda que la ciencia avanza y lo hace a pasos agigantados ahora al intentar reducir uno de los síntomas característicos de la mujer en la menopausia, la pérdida del deseo sexual debido a la sequedad vaginal y las alteraciones hormonales.
lolalamber
22 noviembre 2011 en 6:08
La psicóloga recomienda a las mujeres cambiar algunas ideas equivocadas sobre la menopausia:
“Hay que eliminar la idea de que hay que revisarse la osteoporosis hasta que duele; que ya no hay nada que hacer cuando les diagnosticaron osteoporosis y que esto sólo le da a las muy viejitas. El mejor modo de que las mujeres tengan una vida plena después de los 40 años es la prevención”.