
México ocupa el segundo lugar en número de reptiles, el tercero en mamíferos, el quinto en anfibios y plantas vasculares y el octavo en aves.
En este nuestro México actual, mucho del quehacer nacional se encuentra sumergido en la oscuridad de la violencia, de la mezquindad, de la falta de propósito. Pareciera, y así nos ven desde el exterior, que perdimos el rumbo, que nos estamos matando unos a los otros en un frenesí de hacer prevalecer los intereses de grupos y facciones por encima de los legítimos intereses de la Nación Mexicana. Estamos en un intenso proceso de cambio que está derrumbando las estructuras obsoletas de antes para dar lugar a una nueva sociedad, y este nuevo camino nos está costando mucho trabajo. Pero en la construcción del Nuevo México, hay luces que nos marcan el rumbo a seguir: Instituciones que son un orgullo para todos nosotros, tripuladas por gente de excelencia que hace bien su trabajo, que tiene propósito y honor en lo que hace, y que contribuye al futuro brillante que nuestro país se merece. Una de estas instituciones es la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, la CONABIO. Déjeme contarle, querida, querido lector, que yo estuve fascinado el día de su creación hace ya dieciocho años en Palacio Nacional, viendo al doctor José Sarukhán y al doctor Jorge Soberón actuar con decisión frente al Presidente de la República, porque en ese entonces había muy pocas naciones en el mundo, y ninguna de países emergentes, que le otorgara la importancia al conocimiento de su biodiversidad como lo estaba haciendo México. Le transcribo a continuación el primer artículo del acuerdo que creó esa mañana brillante del 16 de marzo 1992 uno de los faros de la razón que iluminan actualmente el futuro suyo y mío y que me siguen manteniendo fascinado:
ACUERDO POR EL QUE SE CREA LA COMISIÓN NACIONAL PARA EL CONOCIMIENTO Y USO DE LA BIODIVERSIDAD. ARTÍCULO PRIMERO
Se crea con carácter de permanente la Comisión Intersecretarial para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, la cual tendrá por objetivo coordinar las acciones y estudios relacionados con el conocimiento y la preservación de las especies biológicas, así como promover y fomentar actividades de investigación científica para la exploración, estudio, protección y utilización de los recursos biológicos tendientes a conservar los ecosistemas del país y a generar criterios para su manejo sustentable
La Conabio tiene la misión de promover, coordinar, apoyar y realizar actividades dirigidas al conocimiento de la diversidad biológica, así como a su conservación y uso sustentable para beneficio de la sociedad. La Conabio fue concebida como una organización de investigación aplicada, promotora de investigación básica, que compila y genera información sobre biodiversidad, desarrolla capacidades humanas en el área de informática de la biodiversidad y es fuente pública de información y conocimiento accesible para toda la sociedad.
Es una institución que genera inteligencia sobre nuestro capital natural; sirve de puente entre la academia, el gobierno y la sociedad; promueve que la conservación y manejo de la biodiversidad se base en acciones realizadas por la población local, la cual debe ser un actor central en ese proceso.
Entre las funciones principales de la Conabio están instrumentar y operar el Sistema Nacional de Información sobre Biodiversidad (SNIB), como establece el artículo 80, fracción V del de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente para brindar datos, información y asesoría a diversos usuarios así como instrumentar las redes de información nacionales y mundiales sobre biodiversidad; dar cumplimiento a los compromisos internacionales en materia de biodiversidad adquiridos por México que se le asignen, y llevar a cabo acciones orientadas a la conservación y uso sustentable de la biodiversidad de México. Para que te compenetres de la trascendencia de lo que hace la CONABIO, le transcribo aquí su último boletín de prensa de apenas anteayer viernes: Más de tres mil 500 millones de años de vida son los que podemos celebrar en nuestro planeta, vida que con el tiempo ha cobrado forma en millones de especies y en variados ecosistemas. Entre otros múltiples factores, la ubicación y la accidentada geografía de nuestro país, le han conferido a México el privilegio de ser a nivel mundial, uno de los contados países que ostentan el título de Megadiverso. Como país, ocupamos el segundo lugar en número de reptiles (804 especies), el tercero en mamíferos (535 especies), el quinto en anfibios (361 especies) y plantas vasculares (23,424 especies) y el octavo en aves (1,107 especies). Además, México posee la mayor diversidad en el mundo en muchos grupos de plantas y animales incluyendo a los pinos, encinos, magueyes y cactos.
El Dr. Carlos Galindo Leal, director de Comunicación Científica de la Conabio, refiere: “La exhibición BioDiversidad Mexicana es un excelente espacio para empezar a conocer la increíble riqueza natural de nuestro país. El conocimiento de sus plantas, animales, hongos y ecosistemas, no sólo es interesante sino divertido. Nos abre una ventana para apreciar la sin igual belleza de otras especies y de otros lugares de nuestro territorio”. Por su parte, Eduardo Vázquez Martín, director del Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental, subraya: “Conocer y apreciar la inmensa riqueza natural de nuestro país, es una cuenta pendiente de nuestra cultura y una asignatura también pendiente del sistema educativo nacional y local. No existe una coherencia entre el énfasis que los mexicanos hemos puesto en nuestra diversidad cultural y el conocimiento de la naturaleza que sustenta dicha diversidad y en gran medida la explica. Es necesario restablecer el vínculo entre cultura y naturaleza, y a partir de ahí construir una nueva cultura ambiental”.
“El vínculo entre cultura y naturaleza —explica Vázquez Martín— se extiende al espacio del Museo como un diálogo entre arte y ciencia, entre el conocimiento de la biología y la ecología y las metáforas visuales, poéticas, sonoras o museográficas, para hacer de la visita al Museo una experiencia sensorial, emocional y cognitiva que deberá tener como resultado una nueva conciencia, una nueva actitud ética que nos permita entender nuestra responsabilidad como beneficiarios de los recursos que la naturaleza prodiga”. Asimismo, el Dr. Galindo Leal concluye: “Somos uno de los países con mayor responsabilidad para cuidar a nuestra naturaleza, siendo ideal iniciar esta actividad desde pequeños, podemos iniciar a cualquier edad.”
Date una oportunidad para disfrutar la naturaleza de tu país y alimentar la conciencia crítica y social sobre la valoración de nuestra biodiversidad. La exposición será inaugurada este próximo miércoles 10 de marzo a las 11 horas, en el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental (2ª. Sección del Bosque de Chapultepec) y estará abierta al público en general durante todo el 2010. Para más información consulta Museo de Historia Natural y Cultural Ambiental y Biodiversidad Mexicana.
Sí, estamos transitando por un nuevo y difícil camino, pero tenemos rumbo y propósito, como nos lo demuestra la Conabio.
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