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De goles a goles en la política mundial (2)

Platea Internacional

Guillermo Puente Ordorica


Si la política fuera como el futbol, esta Copa Mundial de Sudáfrica haría albergar muchas esperanzas de cambio. Sin temor a exagerar hemos atestiguado al menos tres gratas sorpresas tomando en cuenta lo que estamos acostumbrados a presenciar en política y futbol, es decir, algo diferente a que los de siempre les ganen a los de siempre. Estas sorpresas han sido los triunfos de México sobre Francia, de Serbia sobre Alemania y el empate de Nueva Zelanda con Italia. Otros hechos interesantes aunque por diferentes motivos: el tirante encuentro entre Estados Unidos e Inglaterra que asomó un equilibrio de fuerzas llamativo entre la ex colonia, ahora potencia hegemónica según analistas de las relaciones internacionales, y la ex metrópoli, potencia en declive para otros especialistas.

También agradable aunque con muchos menos tintes políticos y más de poesía, si cabe decirlo, el apabullante triunfo de Portugal sobre Corea del Norte a unos días del fallecimiento del gran escritor Saramago, el cual ha conjugado todas las delicias de la crónica política y literaria.

Algo más se puede decir sobre los buenos resultados de los equipos latinoamericanos en tierras africanas, desde los consabidos campeones Brasil y Argentina, hasta Uruguay, Chile, Paraguay y México, con la excepción de Honduras.

El futbol como la política parece una cuestión de enfoques, pero el buen sabor de boca dejado hasta este momento es encomiable y lo que sucede en la política real dista de parecerse a lo que está pasando en las canchas sudafricanas. La excepción a esta algarabía ha sido el desenvolvimiento algo desafortunado de los equipos africanos de los que no sólo se esperaba más sino que se anhelaba que en sus propias tierras las cosas volvieran a su origen. Hasta ahora la excepción ha sido Ghana, país que por cierto fue el primero en alcanzar su independencia en el continente a mediados del siglo XX cuando comenzó la fiebre descolonizadora en el mundo. Para muchos estudiosos el origen de la especie humana es el continente africano. Si fuera así, la vida en efecto sería un balón redondo, y la metáfora nos conduciría al regreso a los orígenes en el 2010. Al país anfitrión, al que se le respeta enormemente en las relaciones internacionales más por su esfuerzo de abrirse espacios propios en su región y en el mundo a partir de Mandela, y no antes, estuvo cerca de alzarse con la victoria en su partido inaugural con México, el cual llegó a su final con un adecuado arreglo diplomático para satisfacción de quienes observan la política internacional, y seguramente de decepción para quienes viven la pasión que desata este deporte. Indudablemente, el anfitrión pueda aún sorprender y pasar por encima del subcampeón francés que tan triste espectáculo ha dado fuera de las canchas. Esto también sería deseable por su simbolismo futbolístico.

Decíamos en la columna anterior, utilizando estadísticas puestas a disposición de todo aficionado en múltiples sitios de consulta, que en 18 copas mundiales celebradas entre 1930 y 2006, siete países han logrado conquistarla. Las páginas de oro para el mundo en desarrollo, como todos sabemos, las han escrito en diferentes momentos Brasil, Argentina y Uruguay en diferentes momentos; el resto de los campeonatos han tenido un marcado componente europeo.

El siglo XXI ha iniciado con las teorías de la globalización y las potencias emergentes. No sabemos si eso es aplicable al futbol. Sería injusto comparar a los favoritos a ganar este 2010 con los que dominan el mundo, pero sería emocionante ver alzar la copa mundial a un equipo africano o alguno de los equipos que no siendo favoritos han hecho merecimientos en otros campos de la política, las relaciones internacionales o la literatura. Lo dejo abierto a la imaginación o el análisis sesudo en estas materias.

gpuenteo@hotmail.com

Escrito por en 22 junio 2010. Archivado en * Info • Lente,Guillermo Puente Ordorica. Puede seguir cualquier respuesta a esta nota con RSS 2.0. Puede dejar una respuesta o un trackback a esta nota

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