La película de Eva López Sánchez está basada en anécdotas reales / Se estrena hoy en el país / Participan Jorge Zárate, Luis Felipe Tovar…
La cineasta Eva López Sánchez decidió llevar a la pantalla tres historias de jóvenes veinteañeros que en durante una noche viven en la ciudad de México una aventura de amor, amistad, respeto y tolerancia. La cinta La última y nos vamos, basada en anécdotas reales, se estrenará hoy con 120 copias en el país.
Fuera de ser un documental, la cineasta emprende un recorrido nocturno por las calles y avenidas de la ciudad de México para retratar en el filme una parranda de tres universitarios de clase alta: Juan, Rodrigo y Cristian, que se reúnen con sus amigos para celebrar en Plaza Garibaldi. Después de oír mariachis y tomarse un par de copas, cada uno toma su camino; sin embargo, sus vidas dan un giro de 180 grados.
En entrevista, Eva López mencionó que su objetivo es reflejar la otra cara de la ciudad de México, que a pesar de ser un lugar caótico y conflictivo, tiene aspectos esperanzadores. “Así como hay malas historias dentro del Distrito Federal, también hay positivas. Desde luego es un filme romántico, idealista, pero existe ese lado amable de la ciudad”.
La realizadora de Objetos perdidos aseguró que en su cinta también retrata los resultados que pueden surgir, “si algún día dejas de lado los prejuicios, salir de lo ordinario para encontrarte con algo extraordinario. Depende de la personalidad de cada quien y cómo tomen las cosas y de qué tan abierto se sea. “Esta película muestra que sí se puede tener un encuentro diferente con gente que normalmente no se haría una amistad”, indicó.
Para esta película, López Sánchez decidió invitar a artistas como Jorge Zárate, Luis Felipe Tovar y Liz Gallardo, e incluyó además a Gustavo Sánchez-Parra, Lisa Owen, Roberto Sosa, Rubén Cristiany y Diego Jáuregui.
“La idea era darle una frescura a la historia con caras nuevas para que el público tenga la impresión de que eso le puede pasar también. Así que nos dimos a la tarea de buscar gente en las escuelas de teatro y eso nos llevó dos años de casting”, comentó la realizadora.
Por su parte, Liz Gallardo expresó su entusiasmo de haber participado en esta cinta, ya que su personaje de teibolera la obligó durante dos semanas a tomar clases de tubo y streaptease.
“Interpreto a una chica de provincia que al llegar a la ciudad tratar de sobrevivir, así que termina haciendo tubo y streaptease, pero la vida la enfrenta a una gran aventura”, dijo la actriz.
Agregó que “la realidad supera la ficción, ya que durante las dos semanas que estuve ensayando en una escuela de streaptease tuve contacto con varias chavas y algunas de ellas se dedican a eso por gusto y otras es sólo por necesidad. Así que en este filme veremos mucho de lo que pasa realmente en la ciudad, pero todo visto desde un ángulo completamente positivo”.
Gallardo comentó que la vida, sin duda, es un volado y cuando decides aventurarte puede que descubras cosas magnificas o tener experiencias desagradables. Asimismo, aclaro que “con eso no quiero decir que no te puedas relacionar con gente de otras clases sociales, al contrario, con prudencia, respeto y tolerancia todos los seres humanos podemos convivir unos con otros sin importar razas, religiones y clases sociales”.
Detalló que al final todos los seres humanos buscan el amor, la amistad, tener relaciones positivas y aventuras. “La última y nos vamos habla de cómo sí se pueden dar estos encuentros si se dejan de lado los prejuicios y se descubre lo humano, las emociones y los sentimientos de la otra persona”, concluyó la actriz.
Viaje musial
López Sánchez consideró que su tercer largometraje es también “un viaje musical”, pues su banda sonora está conformada por piezas de los hermanos Renato y Ramiro del Real, el hip-hopero Big Metra, la Niña Dioz, así como conocidos temas de Soda Stereo, La Mala Rodríguez y Peter Björn and John.
Fueron 7 semanas de rodaje.
Algunas de las locaciones fueron Tepito, Garibaldi y el Zócalo.
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