La muestra, conformada por 49 obras, reúne trabajos de Francisco Goitia, María Izquierdo, José María Velasco, entre otros / Se inaugura mañana en el Munal
Como parte de los festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana, se expondrán en la Sala de Colecciones Especiales del Museo Nacional de Arte 49 piezas de pintura, escultura, grabado y dibujo, bajo el título Paraíso recobrado. Escenario rural del arte mexicano, de artistas que hallaron en el campo y sus protagonistas una forma de mirar al país, informó la curadora de arte Mónica López Velarde.
La exposición es una relectura del arte mexicano a partir del campo y sus personajes principales.
López detalló que la muestra se divide en tres núcleos temáticos. “Plantea una visión primigenia, ya que aborda el tema campesino como una historia del arte mexicano, en un periodo de escenarios significativos para la plástica nacional”.
Desde su perspectiva, la exposición privilegia los episodios mexicanistas con naturalezas vivas, representaciones bucólicas de campesinos, nostalgias pastoriles indigenistas, el primitivismo como elemento ético y estético y la referencia a interiores rurales o paisajes a cielo abierto, como un signo de “lo que somos”.
El Campo como Emblema es el primer tema de la exposición, donde aparece su idealización con pinturas anónimas del siglo XVIII, del XIX con paisajes de José María Velasco, así como obras de Ezequiel Negrete Lira, que en opinión de Raquel Tibol, pintaba paraísos al alcance de los ojos, y de Germán Gedovius, Saturnino Herrán, Ramón Cano Manilla y Mardonio Magaña, entre otros, señaló.
El segundo momento llega con la Otra Mirada, otros escenarios, donde aparece el México bárbaro, explicó. “Aquí se narra la aspereza del campo, su miseria, tristeza y escasez del campo mexicano”, con obras de Francisco Goitia, Adolfo Mexiac, Francisco Arturo Marín, Francisco Eppens y Carlos Bracho, puntualizó.
Por último, Naturaleza Viva. Los frutos de la tierra. Apetito visual, “es la cima de la representación figurativa, donde se presenta el campo mexicano como cuerno de la abundancia”, indicó, con obras de Olga Costa, Saturnino Herrán, Fermín Revueltas y María Izquierdo, entre otros. La muestra culmina con una obra de Rufino Tamayo, que representa el camino hacia la abstracción, por medio de temas nacionales codificados de una manera distinta. En el fondo la urdimbre temática se conserva, expresó.
Mónica López informó que la mitad de las piezas a exponerse forman parte del acervo del Munal y el resto provienen del Museo Nacional de Arte Moderno, el Museo de Aguascalientes y colecciones particulares como el de la familia Cueto y Fermín Revueltas.
Detalló que el Munal asumió la presentación de esta muestra, ya que “tiene la obligación de trabajar y profundizar en los procesos artísticos del país y del mundo”. Y en ésta, puntualizó, “no se refirió a la gran escuela mexicana de pintura, donde pertenecen Diego Rivera y José Clemente Orozco, porque se buscó esa voz interior del campo, a través artistas que lo retrataron en la intimidad”.
CINE
Comentó que la exposición será completada por el ciclo de cine Campo visual. Visiones fílmicas de México rural, con 11 piezas que completan el mosaico del cine nacional en torno a la vida del campo y sus personajes.
Incluirá las cintas Allá en el rancho grande, de Fernando Fuentes (1936); Flor silvestre (1943); Río Escondido (1947); Pueblerina (1948), de Emilio Fernández; Rosauro Castro (1950); El rebozo de Soledad (1952), de Roberto Gavaldón; Tlayucan, de Luis Alcoriza (1961); En este pueblo no hay ladrones, de Alberto Isaac (1962); La mujer de Benjamín, de Carlos Carrera (1991); Del olvido al no me acuerdo, de Juan Carlos Rulfo (1999); y Mezcal, de Ignacio Ortiz (2005).
Paraíso recobrado. Escenario rural del arte mexicano se podrá apreciar en el Munal del 16 de marzo al 30 de mayo, de martes a domingo de 10:30 a 17:30 horas, en Tacuba No. 8 Centro Histórico. Domingo entrada libre.
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