Se presentarán las 160 piezas en el Museo del Templo Mayor después de su estancia en el British Museum, señala Eduardo Matos Moctezuma
Juan Carlos Talavera
El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma anunció que este año se presentarán en el Museo del Templo Mayor las exposiciones Moctezuma, que viene del British Museum de Londres, y una dedicada al monolito de Tlaltecuhtli en la cual se mostrarán los recientes hallazgos en el primer cuadro de la ciudad.
El director del Proyecto de Arqueología Urbana del Museo del Templo Mayor adelantó también que en el Museo Nacional de Antropología se montará una muestra sobre civilizaciones prehispánicas que habitaron Monte Albán, Palenque, Tajín, Teotihuacan, Tenochtitlan y Tlatelolco, y que mostrará su desarrollo en distintos medios ecológicos, a diferencia de ciudades como Egipto y Mesopotamia, que gozaron de características uniformes.
La exposición Moctezuma cuenta con 160 piezas y estuvo de septiembre de 2009 a enero de 2010 en Londres, y señaló Matos Moctezuma que se va a enriquecer con piezas relacionadas al emperador azteca y su reinado.
COYOLXAUHQUI
Durante su conferencia “La Piedra del Sol o Calendario Azteca”, en el ciclo de conferencias por los 32 años del descubrimiento de la Coyolxauhqui, Matos Moctezuma comentó que la Piedra de Sol y Coatlicue fueron descubiertas en el año de 1790 a un lado del Palacio Virreinal, hoy Palacio Nacional, durante las remodelaciones que mandó realizar el segundo Conde de Revillagigedo.
El destino de ambas esculturas fue distinto. Por un lado, la Piedra del Sol fue empotrada en la torre poniente de la Catedral Metropolitana, donde permaneció cerca de un siglo, y por otro la Coatlicue fue enviada con otras piezas al patio de la Real y Pontificia Universidad de México, añadió.
Tiempo después los frailes que administraban la Universidad Pontificia notificaron a las autoridades un problema: grupos de personas que visitaban por la noche a Coatlicue realizaban ceremonias y rituales que entonces resultaban incómodos, así que se decidió enterrarla en el patio de aquel recinto, señaló.
Uno de los temas que han confrontado a los arqueólogos es el rostro de la figura central de la Piedra de Sol. “En mi opinión, y apoyado por muchos estudios, se trata del rostro de Tonatiuh, dios Sol de los mexicas, y no el de Tlaltecuhtil, como muchos han sugerido”, comentó Matos.
La Piedra de Sol es una pieza de 24 toneladas que describe las cuatro edades o soles recorridas por la humanidad hasta ese momento, sin embargo, contiene una fecha que aún no se ha podido descifrar, que corresponde a 13 Caña, que podría suponer su fecha de elaboración o el momento en que inició el quinto sol azteca, regido por Quetzalcóatl, explicó.
El ciclo de conferencias por los 32 años del descubrimiento de Coyolxauhqui lo completarán tres conferencias adicionales con temas como: “El relieve de Tlaltecuhtli y la conservación de su policromía”, “La Coatlicue: andanzas de un monolito mexica desde el siglo XVI hasta el siglo XXI” y “Caracoles monumentales del Templo Mayor de Tenochtitlan: dos almenas de cerámica estucada, su conservación y estudio iconográfico”, y se podrá asistir todos los sábados de febrero a las 10:00 horas.







