La exposición presenta las diferentes etapas de la obra del pintor y grabador belga, dice Josefina García / Está conformada por 23 óleos y 37 grabados
La muestra James Ensor Arte vs Arte es un florilegio de imágenes y mensajes, donde el pintor y grabador belga presenta un apabullante mundo crítico sobre la burguesía europea de finales siglo XIX y principios del XX y, sobre todo, una postura irreverente ante la concepción artística de su tiempo, dice la curadora de la exposición, Josefina García.
Sobre la exhibición, que se inauguró ayer y permanecerá hasta el 30 de mayo, dice la también directora de Colecciones y Servicios Educativos del Museo Dolores Olmedo que está compuesta por 23 óleos, que nunca se habían presentado en el país, y 37 grabados –propiedad de Francisco Toledo– que ofrecen un panorama de las distintas etapas creativas del artista y es un homenaje a 150 años de su nacimiento.
“En la exposición el público encontrará obras de Ensor en su primera etapa de estilo académico, cuando estuvo en la Academia de Arte en Bruselas; después las que le siguieron al regresar a su ciudad natal Ostende, donde pinta una severa crítica a la burguesía con una serie de salones y de los cuales se presentan tres piezas”.
Tenía sólo 24 años cuando hizo este cambio en su obra, añade Josefina García, y explica que después vendría la serie de las máscaras, grabados que le darían reconocimiento mundial.
Pero también se exponen una serie de naturalezas muertas, retratos de sus compañeros artistas que decidieron abandonar la ruta de la formalidad y entrar a la experimentación. “Con ellos formó Crisálida y el Grupo de los 20, donde experimentaron con las vanguardias y, tiempo después, Ensor sería considerado uno de los precursores del expresionismo”.
Sus trabajos con los grupos, que generalmente eran criticados y los dejaban fuera del circuito de galería en Bélgica, tenían como base la búsqueda de nuevas formas de uso de la luz y cómo ésta incide en cada uno de los objetos de sus composiciones.
Una de las piezas que se exhiben, dice García, es Esqueleto pintando, un autorretrato en donde está Ensor desnudo en su estudio y muestra ese mundo de experimentación, cambio e irreverencia que seguía al crear.
MUESTRA
Josefina García explica que la exposición está dividida en dos salas: en la primera se presentan la mayoría de los óleos y se han incluido algunos grabados de paisajes y retratos; en la segunda se muestran la mayoría de los grabados, donde es apabullante la crítica que hace también a la religión.
Esta muestra, dice Josefina García, muestra ese cambio constante que tenía Ensor en sus temas y técnicas para trabajar. “Es en pocas obras unir los diferentes caminos que tomó en vida James Ensor para convertirse en uno de los grandes maestros de la pintura europea, y que es poco conocido en México”.
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