Su arquitectura se puede comparar, en algunos aspectos, con el Palacio Real de Madrid y el Alcázar de Sevilla, dice Báez Macías / Su acervo plástico se ha perdido en 80%, añade el investigador de la UNAM

Una vista de los arcos del patio central del Hospital de Jesús, edificio que data del siglo XVI. / foto: Marco Rosales
El Hospital de Jesús guarda en sus archivos parte de la memoria histórica del país desde la colonia a la actualidad, pero sobre todo, aun con lo que queda, es un lugar que cuenta con lo mejor de la arquitectura y arte colonial y se puede comparar en algunos aspectos con el Palacio Real de Madrid o el Real Alcázar de Sevilla, asegura el doctor en historia del Arte Eduardo Báez Macías.
En entrevista para hablar de su texto El Hospital de Jesús. Historia y documentos sobre su construcción —editado por la IIE-UNAM, 2010—, el investigador cuenta que el libro narra la historia del sanatorio mandado a construir por los reyes de España en el siglo XVI con los planos de Enrique Egeas, mismos con que se edificaron construcciones en Valencia, Toledo y Sevilla
Explica que este es el primer libro sobre los casi cinco siglos del hospital. “Sólo hay algunas referencias como una breve reseña de Carlos Singüenza y Góngora, otra del XIX la del historiador Lucas Alamán, y otros textos pequeños, pero sin la investigación en sus archivos .
“Falta en el país compilar la riqueza cultural y arquitectónica de los edificios que fueron construidos especialmente para ser hospitales durante la colonia y evitar se siga perdiendo su patrimonio cultural”, añade.
HISTORIA
El investigador cuenta que El Hospital de Jesús inició su construcción en el siglo XVI y terminó en los primeros años del XVII. Fue mandato de los reyes católicos con los planos del arquitecto Enrique Egas y que son muy parecidos a los desarrollados en de Sevilla, Compostela y Toledo.
En esos edificios, como en el Hospital de Jesús, dice, lo más representativo es la planta en forma de cruz, donde en el centro había una capilla o altar, para que los enfermos en las salas pudieran escuchar misa. “La edificación de estos hospitales, es porque se buscaba, además de sanar el cuerpo, que los pacientes tuvieran alivio espiritual. Esa dualidad que pedían los reyes, fue atendida por el arquitecto Egas”.
No obstante, recuerda, esta forma de cruz se perdió cuando se abrió la calle de Pino Suárez y se derribó una de las salas de enfermerías.
RIQUEZA CULTURAL
Báez Macías cuenta que tras terminar la construcción del Hospital de Jesús, se llevó a cabo la integración de retablos y pinturas. “En los inventarios de su archivo del hospital, se describe mucha obra y de la cual poco queda. La pérdida se estima en 80 por ciento de su acervo plástico”.
Uno de los cuadros más bellos de la época colonial, dice, es el de La Virgen de la Inmaculada Concepción, del pintor sevillano Alonso Vázquez, y que se conserva en el patronato del hospital. En esa lugar, añade, está la cubierta de madera: un artesonado que doró el artista Nicolás Illescas de fines del XVI. Es de las mejores cubierta de techo y sólo comparable con la del Real alcázar de Sevilla.
Los patios son otra de las grandes joyas. “Fueron diseñados por Claudio Arciniega, el arquitecto y autor de La Catedral metropolitana”.
Pero explica, lo más importante del edificio, es su escalera. Comparable a la del Palacio Real de Madrid, por ese efecto de danza de arcos: el juego de luz y sombra que se filtra a través de la arquería.
Indica que hay que destacar, en materia plástica, el mural Ángel de la bóveda del Coro, de José Clemente Orozco, que se encuentra en la iglesia.
HERNÁN CORTÉS
En su archivo, dice Báez Macías, hay documentos invaluables de Hernán Cortés. Uno de ellos es el testamento donde establece que las rentas del marquesado sean para el hospital. También hay un documentos donde Cortés da instrucciones a uno de sus capitanes para explorar lo que hoy es California.
maria de jesus lopez sebastian
23 agosto 2012 en 15:07
me gusta el hospital ya que yo estudie y trabaje ahi