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Orinar sin querer, problema médico que se oculta: urólogos

No se comunica por vergüenza / Tiene daños colaterales en vida sexual y laboral / Afecta a alrededor de 300 mil mexicanos

Antimio Cruz


Dr. Miguel Ángel ReyesAvergonzados de sí mismos, sin deseos de socializar y con daños colaterales a su vida sexual y laboral, miles de mexicanos sufren, en silencio, los efectos de un padecimiento médico llamado incontinencia urinaria, a raíz del cual liberan involuntariamente orina al hacer esfuerzos o debido a una urgencia súbita que apenas les deja unos pocos segundos antes de ir al baño.

Durante décadas se estudió poco el padecimiento y en muchos casos se le relacionó con problemas psicológicos del paciente, pero ahora los médicos especialistas en urología saben que se trata de una alteración seria en el proceso de llenado y vaciado de la vejiga, a  raíz de una mala transmisión de señales entre músculos y nervios.

Para conmemorar este domingo el Día Mundial de la Incontinencia Urinaria, especialistas en urología hicieron un llamado a la comunidad médica en general para investigar y diagnosticar con más detalle los casos de incontinencia, la cual podría estar afectando a casi 300 mil mexicanos sin comunicarlo a sus doctores o familiares.

En Estados Unidos, único país que ha logrados medir la incidencia de este problema, se sabe que hay  más de 750 mil personas con el padecimiento. Ese país tiene más del doble de habitantes que México. Allá son 300 millones. Aquí somos 107 millones.

“El 90 por ciento de quienes padecen incontinencia son mujeres mayores de 35 años que viven el problema en silencio, con una degradación muy fuerte de su autoestima, pues son personas que requieren ir al baño aproximadamente 20 veces en el día y 10 veces en la noche. Incluso hemos recibido casos de mujeres que van al baño 30 veces de día y 15 veces de noche”, explicó en entrevista el doctor Miguel Ángel Reyes, cirujano urólogo del Hospital General de México.

El experto indicó que la imposibilidad de controlar la urgencia  de orinar provoca problemas laborales, emocionales y sexuales.

“Las causas pueden ser muy diferentes, por ejemplo embarazos, edad, estreñimiento crónico o un esfuerzo mal realizado al cargar objetos pesados. Esto puede provocar alteraciones en el piso pélvico y los músculos que soportan la vejiga, el tracto urinario y la uretra”, indicó el médico tras informar que en el Hospital General se realizan aproximadamente cuatro cirugías a la semana para corregir este problema.

TRATAMIENTOS

Esta cantidad de intervenciones en quirófano aún es muy pequeña si se compara con el enorme número de pacientes que pueden estar padeciendo el problema, por lo que el mismo médico dijo que hay tratamientos para evitar la operación mencionada. Se trata de inyectar en los músculos de la vejiga una molécula que inhibe las contracciones de ese contenedor natural y así aumenta su capacidad de contener orina.

Curiosamente, uno de los medicamentos que se usan para evitar que la vejiga se contraiga rápidamente y que los pacientes liberen involuntariamente orina es una molécula que se usa principalmente para evitar arrugas y que se ha hecho muy famosa por que la usan actores y actrices: el Botox.

Su nombre científico es Toxina Botulínica y es una neurotoxina elaborada por una bacteria denominada Clostridium botulinum. En la Segunda Guerra Mundial, el ejército nazi la investigaba como posible arma biológica porque produce parálisis muscular. Esa misma toxina, manejada en dosis muy bajas, es inyectada en pacientes con incontinencia urinaria mediante una intervención quirúrgica con endoscopía que les evita los problemas de liberación involuntaria de orina entre seis meses y un año. Después se tiene que volver a aplicar.

“A nivel molecular, la liberación involuntaria de orina también está relacionada con la producción de un neurotransmisor que se llama acetilcolina y que provoca el efecto de contracción de la vejiga. Lo que hacemos con la toxina botulínica es bloquearlo y así evitamos la necesidad de entrar a una cirugía, pero nada de este conocimiento sirve si los pacientes no son diagnosticados y por supuesto no pueden ser diagnosticados si no tienen la confianza de decir a sus médicos que tienen un problema con la orina”, concluyó.

antimioadrian@gmail.com

Escrito por en 14 marzo 2010. Archivado en * Info • Lente,Salud. Puede seguir cualquier respuesta a esta nota con RSS 2.0. Puede dejar una respuesta o un trackback a esta nota

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