Se requiere facilitar el uso de recursos públicos y la vinculación con la academia en las Pymes, entre algunos puntos, refiere Juan Pablo Vilar, vicepresidente de la Comisión de Ciencia y Desarrollo

Las universidades deben de tomar más en cuenta las investigaciones que pueden generar una aplicación productiva.
De no apoyarse en la innovación y el desarrollo tecnológico, tendremos los mismos productos que existen actualmente. Esto es apostarle a la obsolescencia y a la desaparición de sus empresas en el mercado o tener que depender de tecnologías extranjeras, manifestó Juan Pablo Vilar, vicepresidente de la Comisión de Ciencia y Desarrollo de Canacintra.
En el marco de la creación del Grupo de los 11 Vincula, que reúne a los voceros más importantes de los sectores empresarial, académico y gubernamental, el miembro de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación refiere cuáles son las dificultades desde su nicho para lograr una mayor sinergia entre estos actores y crear en conjunto riqueza y desarrollo económico.
“El abordaje de la necesidad de una mayor vinculación entre estos tres sectores ha sido muy complejo porque, como se sabe, una de cada 10 empresas son pequeñas o medianas (Pymes) y están muy ocupadas sobreviviendo, resolviendo su problemática del día a día. Temas como financiamiento, la economía, la tramitología, desde la regulación de sus operaciones y requisitos de funcionamiento, impuestos, conflictos obrero-patronales, entre otros, ocupan la mayor parte de las energías y el tiempo de las Pymes”, abunda.
Sin embargo, ese no es el único problema a su parecer, puesto que, apunta, tampoco las instituciones educativas tienen esa cultura: no se investiga teniendo en mente a las empresas, a la industria; no se considera la investigación para su aplicación en el corto plazo. “A eso se añade que las academias están entrampadas en asuntos jurídicos”, que complican la colaboración.
ALINEAR INTERESES
Según Juan Pablo Vilar, para poder dar los primeros pasos hacia una dinámica de vinculación en México es necesario hacer primero una alineación de los intereses de todos los sectores. Desde las universidades y centros de investigación se necesita una mayor atención en lo que puede resultar en una aplicación.
Pero, por otro lado, el gobierno tiene fondos para apoyar diversos proyectos de vinculación en la industria, sin embargo, el acceso a esos recursos es muy difícil, “puesto que no importa si vas por 100 millones de dólares o por tan sólo 100 mil pesos, o si eres una gran empresa o una Pyme, los requisitos a cumplir son los mismos y ahí muchas de ellas, en especial las más pequeñas, nunca llegan a ver esos recursos”.
Frente a este panorama, menciona, debe haber un motor y un premio para todos a fin de alinearse en un objetivo común. “Que los investigadores ganen dinero extra por su trabajo, por ejemplo, en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), de acuerdo con el número de proyectos que logren vincularse con las empresas”.
En tanto el gobierno, señala, debe contar con indicadores para medir su eficiencia, a través de qué tanto sus recursos e instrumentos de apoyo realmente están ayudando a esas empresas a lograr un mejor desarrollo y, al final del día, hacer un balance de todo este proceso.
¿Pero qué hace la industria por mejorar este panorama? Al menos desde Canacinra, dice, se han dedicado a eliminar los atavismos que han dejado décadas de una cultura que ve cómo gastó la educación y tecnología, y a la gestión de los recursos de gobierno a través de la promoción de los casos de éxito.
“Ahí donde ya se ha probado que da buenos resultados la articulación de los intereses de los tres sectores: empresa, academia y gobierno, es más probable que otros empresarios se acerquen y se interesen por conocer cómo funcionan los programas de apoyo, dónde están y cuáles son las universidades, instituciones de educación superior y centros de investigación con los que pueden empezar a vincularse de manera efectiva.
Apunta que si Canacintra logra articular algunos proyectos con Conacyt y la Secretaría de Economía, y posteriormente los promociona como casos exitosos, habrá mejores herramientas para fortalecer la cultura de la vinculación y de la innovación.
Es común que entre empresarios, lo mismo que en cualquier gremio, el éxito llame y muchos se acercan al que triunfa y le preguntan: “cómo le haces tú para ganar”. Imaginemos que la respuesta cada vez es más: “Pues yo me metí a los proyectos de innovación del gobierno, me apoyaron y aquí están los resultados”. La mejor promoción de una idea es su éxito”.
El Grupo de los 11 Vincula está conformado por Canacintra, Coparmex, Concamin, Academia de Ingeniería, Academia Mexicana de Ciencias, la Nacional de Medicina, ADIAT, AMSDE, el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República, la Rednacecyt y el Foro Consultivo Científico y Tecnológico.
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