Se necesitan diesel y gasolina ultrabajos en azufre, señala Rich Kassel, del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales de Estados Unidos
Isaac Torres Cruz
El problema de la mala calidad del aire en la Ciudad de México y las principales orbes del país no podrá solucionarse hasta que Pemex logre refinar el diesel y la gasolina a niveles ultrabajos de azufre, señaló Rich Kassel, abogado senior del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales y director del Proyecto Nacional de Vehículos y Combustibles de EU.
Uno de los gestores del programa de autobuses de combustible limpio para la flota de la ciudad de Nueva York refirió que la fuente más peligrosa desde la perspectiva de la salud humana es el diesel, por lo que disminuir sus componentes tóxicos resulta fundamental para el bienestar de la población.
En entrevista, mencionó que en Nueva York resolvieron este problema de salud pública a partir de la generación de combustibles más limpios en combinación con la implementación de filtros y nuevos motores menos contaminantes en la flota vehicular de la ciudad.
“Desde 2000 utilizamos combustibles de ultrabajo azufre, sólo cinco años; después reducimos las partículas suspendidas en un 97 por ciento. Ahora ese programa es nacional en EU y se utiliza este combustible en los nuevos motores”, dijo.
El coautor de Calidad del aire en México: Hacia el aire limpio en una década, recordó que en el país existe una ley que obliga a Pemex a cumplir la norma de combustibles limpios de ultrabajo azufe. “Pero no lo hace. La refinación de su combustible es su principal obstáculo”.
En el marco del Seminario Internacional sobre Calidad del Aire y Efectos a la Salud, realizado en esta ciudad, apuntó que si bien el tema del combustible es fundamental, el siguiente paso es la implementación de filtros en las unidades vehiculares, principalmente autobuses y camiones, para posteriormente reemplazarlos por unidades con motores más limpios.
“Si Pemex proveyera los combustibles necesarios, la diferencia cualitativa en términos de salud en las personas que viven en el orbe de las ciudades sería muy importante”, manifestó.
No obstante, enfatizó que la solución final, si bien no es ningún secreto: un transporte público eficiente, tiene una estrecha vinculación con todo este proceso. En Nueva York, añadió, la mayoría de la gente utiliza el transporte público porque es barato y eficiente, aún cuando tengan automóviles: son medidas que brindan solución a problemas de contaminación y de congestión vehicular.
“En la medida en la que las ciudades crecen, implementar mejores y más eficientes sistemas de transporte público es indispensable”.
EXPERIENCIA
Rich Kassel trabaja desde 2004 con los líderes en temas de medio ambiente en algunas ciudades de México, incluyendo la capital, para reducir la contaminación por diesel y por otro tipo de contaminación vehicular. Entre los participantes incluidos en este proyecto figuran expertos del INE, del Centro “Mario Molina” y del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, entre otros.
Es coautor de Calidad del aire en México…, publicado en el 2004, en el cual se propone un plan de 10 años para reducir la contaminación vehicular en México. Este proyecto fue encabezado por Mario Molina, Premio Nobel de Química.







