La cantante y actriz Regina Orozco recurre al vestido corto, las blusas multicolores y el cabello trenzado para hacer un viaje a los años 60. En su nuevo espectáculo, Regina a go go, más bonita que ni una, la artista vuelve a los escenarios luego de su propuesta Rosa mexicano, en la que profundizó en la música tradicional de México.
Ahora, la soprano ofrece un recorrido a los momentos difíciles de la época del amor y la paz, de las flores en la cabeza, las protestas contra la guerra y los conciertos masivos.
Alrededor de 15 números y temas como “Más bonita que ninguna”, “A dónde irá nuestro amor”, “Rosas en el mar”, “Digan lo que digan” y “La consentida del profesor” conforman esta creación artística, con el apoyo de cinco actores y un conjunto musical, bajo la dirección de Baldomero Jiménez.
Regina a go go, más bonita que ni una es resultado de su más reciente grabación discográfica, con composiciones antes interpretadas, pero hasta ahora reunidas en un solo material.
“Lo denomino como una revista musical cabaretera, porque todo está lleno de bailes. Es nuestra manera más directa de que las personas pasen un rato de tranquilidad; el hacer reír y la música es como un regalo de Dios”, puntualizó.
A manera de bonus track, la cantante festejará a los matrimonios gay con la sorpresa de una peculiar letra, con la música del clásica de Gloria Gaynor I will survive.
Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, a partir del 26 de febrero. Costo: 290 pesos.
Al vuelo de faldas, ritmo de la jarana, caricia de un arpa o con el palpitar del zapateado, este espectáculo recrea en 15 cuadros las distintas manifestaciones artísticas resultado de la mezcla de las raíces europeas, africanas e indígenas que le han dado al veracruzano un distintivo único de alegría.
El espectáculo parte del son, la música y la forma de bailarlo, y a partir de un género tradicional crea un concepto diferente de fusiones tanto musicales como rítmicas, enmarcadas en piezas únicas y coloridas.
Jarocho abre con Ritmo, un número introductorio en el que la cadencia seduce al espectador y lo prepara para la Obertura, donde se manifiesta el ánimo del espectáculo que trasgrede el tiempo y las distancias.
“El colás, una tonada típica del puerto de Veracruz, y La bruja son un emblema musical de los jarochos que siguen en el montaje contagiando la alegría y sorprendiendo con la multiplicidad de pasos y palmadas”, dijo Luis Leñero, director de la obra.
Con la participación de 40 artistas, entre músicos y bailarines, se realizará este emblemático espectáculo.
Leñero fue quien compuso y arregló todo para el espectáculo, en el que se utilizó música tradicional para llevarlo a un nivel de espectáculo teatral, por lo que hubo una propuesta de plantear una posibilidad de fusión entre géneros, con un discurso.
Dijo que se retoma un poco el espectáculo River Dance –en el que tomaron música irlandesa y la adaptaron al estilo Broadway– sobre el zapateado jarocho, elemento de identidad nacional, con coreografías vistosas.
Teatro Metropólitan. Independencia número 90, Col. Centro. A partir del 11 de marzo. Costo: 300 pesos.
Los coristas Les Petits Chanteurs de St. Marc ofrecieron un espectáculo lleno de armonía y alegría al interpretar la canción popular mexicana Cielito lindo, la cual fue coreada por el público. Alrededor de 29 niños coristas, quienes seguían al pie de la letra cada instrucción del director de orquesta Nicolas Porte, desplegaron diferentes matices en sus voces.
Los coristas, que demostraron su talento al realizar varias tesituras, que van desde los agudos de una soprano, los graves de una contralto, hasta los agudos de un tenor, sorprendieron en el segundo acto, cuando realizaron un popurrí mexicano con canciones clásicas: Cielito lindo, Angelitos negros y Noche de ronda del gran Flaco de Oro, Agustín Lara, dedicada a María Félix.
Estos niños son los intérpretes de la película Los coristas (2004), un drama musical de posguerra que cuenta la historia de un profesor de música en paro que comienza a trabajar como vigilante en un internado represivo de menores.
La agrupación también interpretó obras clásicas como Vois sur ton chemin, de Coulais; For the beauty of the Earth, de Rutter; Agnus dei, de Bizet, y Ave María.
Centro Cultural Telmex II. Av. Chapultepec y Av. Cuauhtémoc. Sábado, 19:30; domingo, 17:00 horas. Costo: 454 pesos.
Lucio Espíndola, fundador de la compañía Marionetas de la Esquina, está convencido de que a menudo los personajes de tela y madera cobran vida propia y toman el mando de quien maneja sus alambres y cuerdas.
El Circo se trata de una de las primeras obras montadas por la compañía desde su fundación en Argentina en 1974. “Realmente nos emociona traerla nuevamente para el público porque es uno de los montajes de más exigencia técnica de nuestro repertorio”, dice Espíndola.
La historia es narrada a través de 13 marionetas y cinco titiriteros, que ofrecen a niños, jóvenes y adultos una hora de encanto inolvidable.
La versatilidad del teatrino, el atractivo de los títeres y el colorido y agilidad del espectáculo rememoran aquellas viejas carpas mexicanas donde se sucedían diferentes números musicales y cómicos. Un actor, el maestro de ceremonias y algunos ayudantes de las pequeñas estrellas interactúan con las marionetas que al realizar sus suertes muestran las sorprendentes habilidades del títere de hilo.
Teatro Helénico, Av. Revolución 1500, colonia Guadalupe Inn. Domingo a las 13:00 horas. Costo: 90 pesos.
Comentarios recientes