A diferencia de todos los otros atletas participantes, Usain Bolt viajó a Zurich, Suiza, donde competirá este viernes, en primera clase “para que pudiera extender bien sus largas piernas”, explicaron los organizadores.
Bolt, el héroe de los Mundiales de Berlín con sus tres medallas de oro y sus dos récords mundiales, se trasladó de la capital alemana a Zurich, en cuya reunión, la Weltklasse, correrá los 100 metros sin su gran adversario, el estadounidense Tyson Gay, con quien los organizadores no llegaron a un acuerdo económico.
Después de nueve carreras (cuatro en 100, otras cuatro en 200 y una en relevos 4×100), Bolt necesitaba un viaje relajado y los responsables de la reunión suiza le proporcionaron un billete de clase “business” para que viajara cómodo junto a su entrenador, Glenn Mills.
Pero más que el viaje en avión, Bolt estaba interesado en los coches, de ahí que preguntara a la organización qué clase de vehículo le trasladaría del aeropuerto al hotel Moevenpick, lugar de alojamiento de los atletas.
El propio Bolt, que en noviembre pasado tuvo ocasión de pilotar un Ferrari en Montecarlo, condujo un lujoso Mercedes para trasladarse al hotel de Zurich.








